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Cartografía del Vacío: la diseñadora, geógrafa y antropóloga cubana Susana Acosta presenta su nueva colección en Ciudad de México
Por: Redacción SocietyMX

Ciudad de México. La diseñadora, geógrafa y antropóloga cubana Susana Acosta lanza su colección Cartografía del Vacío, una propuesta que convierte el espacio que rodea al cuerpo en materia de diseño y que se presenta en la Ciudad de México.
CARTOGRAFÍA DEL VACÍO
Cartografiar es mirar dos veces. Es detenerse frente a un territorio y preguntarse qué historias guarda, qué recorridos lo atraviesan y qué huellas permanecen después de quienes lo han habitado.
En Cartografía del Vacío, el territorio comienza en el cuerpo.
La colección parte de una idea sencilla: el vacío no es ausencia. Es el espacio que existe alrededor y dentro del cuerpo; la distancia entre el cuerpo y el mundo; el aire que circula entre la piel y la prenda; la sombra que aparece cuando nos movemos; el espacio que una silueta deja cuando se extiende.
Es también aquello que permanece cuando algo ha cruzado por ahí. Una huella sin materia. Un rastro. Algo de nosotros que queda atrás mientras continuamos nuestro recorrido.
Desde una mirada antropológica, el cuerpo puede entenderse como un territorio que habitamos y, al mismo tiempo, como un territorio que nos habita. Lo atravesamos con nuestras experiencias, memorias y desplazamientos. El cuerpo cambia, se transforma y deja marcas, incluso cuando aquello que las produjo ya no está.
Por eso, aquí cartografiar no significa dibujar un lugar, sino registrar aquello que nos atraviesa mientras intentamos encontrar dónde estamos.
La colección lleva esta idea al lenguaje de la moda. Las prendas se convierten en mapas del espacio que rodea al cuerpo: volúmenes que se separan de él, mangas que contienen aire, formas que se expanden, pliegues, sombras y distancias que aparecen entre la piel y el textil.
El vacío se vuelve entonces una materia de diseño.
No como algo que falta, sino como aquello que permite que la forma exista, respire y se transforme.
Cada prenda registra una relación entre cuerpo, espacio y movimiento. Cada volumen señala un recorrido. Cada distancia entre la piel y la tela construye una coordenada. Cada sombra revela que el territorio nunca permanece quieto.
Cartografía del Vacío no intenta representar un territorio determinado. Intenta reconocer los territorios que llevamos dentro y aquellos que construimos a nuestro alrededor.
Porque todo cuerpo ocupa un espacio.
Todo recorrido deja una huella.
Y todo mapa, al final, habla no solo del territorio que intenta representar, sino de quien tuvo la necesidad de recorrerlo.


